El proyecto cuenta con la primera aportación económica de la Junta, de 40.000 euros La biblioteca de la página web duplicará su oferta hasta alcanzar los cien mil volúmenes. E. VADILLO/MIRANDA DE EBRO La Fundación Profesor Francisco Cantera Burgos será la encargada de catalogar los fondos bibliográficos que se conservan en los monasterios del entorno de Miranda para incorporarles a su página web. Un proyecto que permitirá enriquecer las consultas de su biblioteca virtual con hasta cien mil volúmenes con el patrimonio documental de los cenobios de Sagrados Corazones, Bugedo y el Espinar y que la situarán entre una de las más importantes de la región.
El director general de Promoción e Instituciones Culturales de la Consejería de Cultura, Alberto Gutiérrez, anunciaba ayer que cuenta ya con el primer respaldo económico de la Junta. Destinará una partida de 40.000 euros de los presupuestos de este año para la informatización de todos esos documentos. Una cantidad que, añadía, permitirá proporcionar «una estabilidad» a este proyecto y que favorecerá que se incorpore «a una persona de manera estable» para la realización de estas tareas.
Este trabajo se enmarca dentro del plan de catalogación del patrimonio documental de Castilla y León, que se preve concluya a lo largo de 2008. En este caso, según Gutiérrez, «se le quiere dar prioridad y creo que puede estar disponible para finales del próximo año», aseguró.
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Mayor prestigio
Servirá, además, para consolidar el prestigio que a nivel nacional mantiene la biblioteca Francisco Cantera, recordando la importancia de todos los documentos que posee referentes a la cultura hebrea.
Por su parte, desde la Fundación Cantera, Jesús Ángel Sáez, destacaba la «sensibilidad» que estaba demostrando el gobierno autónomo al recuperar este patrimonio de la comarca mirandesa, incidiendo en la riqueza «excepcional» de los fondos que contienen las bibliotecas de esos monasterios y que significará «duplicar» su actual oferta en Internet.
En este sentido, señaló que supondrá la consulta de «incunables, manuscritos u documentos del siglo XVI que, por sus características propias, «no tienen un uso ni una difusión salvo por parte de las propias autoridades eclesiásticas».
Alberto Gutiérrez realizó también ayer una visita al monasterio de Valpuesta. En este caso para «ver y estudiar como dar en el futuro la importancia que tiene esta localidad como seña de identidad de uno de los elementos más importantes que tiene la comunidad, el lenguaje», concluyó. |